Primero del ocho
Recibo mensaje de texto: “Noe: te extraño mucho y reclamo MI derecho a verte en los próximos tres meses. Atte., D”.
D es del grupo de amigos de toda la vida de L. Tanto a L como a D los conocí en un antiguo empleo. Ahí trabé amistad con D, y por él conocí a L años después, fuera del trabajo.
D y yo tenemos una amistad bastante histérica. A decir verdad, teníamos: D es histérico y yo sostuve la vela hasta donde pude. Está de novio desde que lo conozco y, después de muchas idas y vueltas, dejamos la histeria de lado. Ahora, si nos vemos y tenemos ganas, nos damos el gusto. Y todo ok.
A la mañana siguiente le mando mensaje a D: “¿cómo viene tu día?”.
Nos encontramos al mediodía en la estación Avellaneda, y de ahí nos fuimos a comer a unas hamacas que hay en el barrio de las torres frente a la estación. Compartimos un cogollo de su planta, nos tomamos una birra, vinimos para casa. Nos acostamos un rato antes de que tuviera que irse.
D: (después de que yo me atragantara con el humo) ¿Cómo venís del cáncer?
N: ¿tengo cáncer y no lo sabía?
D: Sí. Te quedan dos horas de vida
N: eso es una propuesta indecente…
D: ¿por qué?
N: porque si me quedaran dos horas de vida te estaría garchando
N: porque si me quedaran dos horas de vida te estaría garchando
D: ah, sólo si te quedaran dos horas de vida, buenísimo
N: naaah, jajajaja!
N: naaah, jajajaja!
…o sí. Qué sé yo. No tenía ganas de garchar, pero eso no significa que D no me genere deseo. Ante la urgencia del fin del mundo, claro, me garcho al primero que acepte, pero no es el caso de él. A él me lo hubiera garchado si hubiera tenido ganas. Sin urgencias. Y, claro, si no hubiera pensado que L es su amigo y que ellos son re tradicionales en el vínculo. Estoy al horno, lo sé.
Para colmo L está desaparecido. No llama, no contesta mails, no nada. Hasta hoy, cinco del ocho, que en respuesta a mi último mail: “¿se debe a algo en particular tu desaparición?”, me habla por msn diciéndome que él no está desaparecido. Tardaba en responder si le escribía algo. En un momento tipeo:
Ring…ring…
-¿hola?
-¿hola?
-hola…estoy buscando la buena onda de L
-ah, para que me fijo a ver si está…
No responde. Me tuve que ir a trabajar. Cuando vuelvo, mi objetivo había sido alcanzado: “jajajajaja…qué tarada…” y un par de cositas más con buena onda. Pero parece que volví tarde, y la displicencia había ganado su lugar otra vez:
N: (…) recién llego de laburar, perdoná!
al raato
L: yo ya terminé, te dejo beso, chau.
-L aparece como desconectado-
al raato
L: yo ya terminé, te dejo beso, chau.
-L aparece como desconectado-
¿me la está haciendo o no quiere saber más nada? Porque si no quiere saber más nada, yo no jodo más, amigos. Pero a veces presiento que este pibe está enojadito y no sé por qué.
Llegué a la conclusión de que mi curiosidad por L se sostiene simplemente por un deseo sexual. Me gusta su cuerpo, es bello. Y me sorprende que me movilice su belleza física, porque nunca ha sido un rasgo determinante para mí. (Aclaración: ni es Jude Law, ni tampoco antes estuve con escrachos (bueh…alguna vez…), pero de L es éste rasgo lo que me provoca deseo, y no otros).Y tenía ganas de conocerme en ese plano también, ¿no?. Supongo que no iba a alcanzarme. Supongo también que no será posible descubrirlo con él.
Anoche mi amiguísima yérman me dice que más allá de todo, está bueno que yo haya sido fiel a lo que quería. Y, amigos, yo siento lo mismo. ¿Soy tan jodida?.